Pico Puca: Riqueza socioecológica en Lempira


Por: Ramón Wilberto Nuila Coto
Email:
ramonnuila@yahoo.es

* Las comunidades se organizan para proteger su principal reserva ecológica

La montaña Pico Puca, tal y como se aprecia desde la ciudad de Gracias.

La montaña Pico Puca es un pequeño cerro ubicado a 5 kms. al sureste de Lepaera en el departamento de Lempira, tiene 2,234 m. de altura y sólo 7 kms. de zona intocable arriba de los 1,800 m. Lo pronunciado de las pendientes a su alrededor permite ampliar sus límites
hasta un área total de 49 kms. que incluyen la zona de amortiguamiento de la cual un 40% ya ha sido destruida. Puca en nahual significa “Montaña que Humea”, creemos que este nombre hace referencia a su condición de bosque nublado y no a que fuera un volcán activo.

Casi después del nefasto paso del huracán Mitch por el país, que también afectó estas montañas del occidente hondureño, varios sectores de la zona, decidieron organizar la Fundación Comunitaria  para la Protección del Refugio de Vida Silvestre Montaña Puca. Desde entonces, y con el apoyo inicial de la Unión Europea a través del proyecto Jicatuyo, de la AFE-COHDEFOR, del proyecto PRORENA de la GTZ de Alemania y otras instituciones, esta fundación ambientalista impulsa la protección y el manejo sostenible de esta reserva ecológica.

CIUDADANIA PRO ACTIVA

La Fundación Puca, está integrada por representantes de la juntas de agua, patronatos, iglesias, organizaciones étnicas (lencas y chortíes), grupos de mujeres, comités de contingencias y emergencias locales, clubes juveniles y delegados de las cuatro alcaldías municipales involucradas (Lepaera, Las Flores, La Iguala y Gracias), así como por personas particulares identificadas con las luchas ambientalistas en la zona.

Suyapa Díaz, coordinadora Fundación Comunitaria Puca.

Suyapa Díaz, coordinadora de la Fundación Puca, explica que actualmente se ha logrado delimitar y demarcar la zona núcleo de este refugio de vida silvestre que provee de agua potable y otros bienes ambientales a más de 40 comunidades de esta región del occidente nacional. “Pero no solamente trabajamos en lo que se puede decir prohibir la destrucción ecológica, sino que también estamos con las comunidades en proyectos para impulsar la producción agropecuaria amigable con el ambiente”, nos dice.

Para el caso explica, hay 15  proyectos para la producción de granos básicos usando barreras vivas, abonos orgánicos y otras tecnologías no contaminantes. A través del Proyecto de Café Sostenible (PCS) que disminuyen los impactos ambientales negativos del beneficiado de café, en la gran cantidad de fincas existentes en la montaña. Además se apoyan (con la ayuda de Heifer Internacional) la organización de pequeñas fincas de vacas y aves de corral en establos de bajo impacto ambiental.

También ya se estudian las posibilidades de que los pobladores que viven en las partes altas de la montaña, desarrollen criaderos de venados cola blanca, conejos, tepezcuintes y construyan apiarios para la obtención de miel y sus derivados. “Las familias que ya están luchando por la protección de Puca, lo hacen al mismo tiempo que obtienen la leche, la mantequilla, la cuajada y demás alimentos básicos de todos los días”, dice Suyapa.

CONFLICTOS Y LUCHAS

Saul Alvarado (de sombrero) presidente de la Fundación Puca y Arnaldo Gómez, técnico de la AFE-COHDEFOR en la zona.

Saúl Alvarado, quien reside en la aldea La Lima y es el presidente de la Fundación Puca, indica que en el trabajo de la protección de este refugio ecológico, se presentan algunos problemas y conflictos. Tal es el caso de la tenencia de la tierra, ya que muchos pobladores tienen título de propiedad antiguos y el Instituto Nacional Agrario (INA) ha otorgado nuevos títulos a otras personas.

También está el problema de la disminución de la calidad y cantidad de agua que se procesa en la montaña, esto vinculado a que muchos sitios ya son altamente vulnerables a cualquier tormenta. “Los pobladores de la zona alta de la montaña, protegen y cuidad, pero los de las zonas bajas que se benefician del agua y de otros recursos que produce la montaña, también se deben comprometer en esto y nosotros es lo que promovemos”, nos dice Saul.

Por otra parte, la fundación impulsa la declaratoria inicial de al menos una micro cuenca prioritaria de reserva de agua protegida en cada uno de los cuatro municipios de influencia en el refugio, en los próximos meses. Igualmente ya se han hecho, con el apoyo del SNV de Holanda, para impulsar proyectos de ecoturismo rural en las comunidades de San Miguel (municipio de La Iguala) y en la Asonada (municipio de Gracias). Adicionalmente hay una iniciativa de promover el pago por servicios ambientales en la micro cuenca Güergüerense (municipio Las Flores), donde la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) ya está apoyando.

“Las comunidades  se conscientizan y participan cada día más en estos esfuerzos de protección y mejor uso de esta montaña. Por ejemplo, los pobladores de Taralguala, en el municipio de La Iguala, decidieron voluntariamente ampliar su zona de reserva, para proteger mejor el procesamiento del agua y el bosque”, señala el campesino presidente de la Fundación Puca.

AMENAZA DE HONDUTEL

Vista parcial del daño ocasionado por HONDUTEL en la montaña Puca.

El miércoles 26 de julio de 2006 el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) denunció el corte ilegal de 298 árboles y una serie de irregularidades cometidas por autoridades  hondureñas, luego que la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL) instalara una antena de  telefonía fija en la zona núcleo de la montaña Puca, en Gracias, departamento de Lempira, violentando normas y procedimientos legales para su instalación.

La investigación revela que se violaron leyes, reglamentos y procedimientos por parte de HONDUTEL;  también se cometió abuso de autoridad por parte del entonces alcalde de Gracias, Lempira, Mario Dennis Ramírez, al autorizar un proyecto sin la aprobación de la corporación municipal en pleno y sin la debida socialización y aprobación de las comunidades que se verían afectadas, tal como lo establecen los procedimientos en este tipo de proyectos.

Se establece en el informe, que las autoridades locales de la zona de Lempira, AFE-COHDEFOR, la Fiscalía, la Dirección General de Investigación Criminal y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) “actuaron con negligencia en sus funciones, al no realizar las acciones correspondientes de forma oportuna, eficiente y objetiva”.
 
Para evitar que los actos mencionados queden en la impunidad, el CONADEH recomendó, a las autoridades correspondientes, actuar contra las personas responsables y que sean sancionados de acuerdo a la ley, ya que con sus acciones permitieron y provocaron pérdidas millonarias para el Estado.

Parte de los daños e impactos ambientales que sufre este refugio ecológico, que alimenta de agua potable a más de 40 comunidades en Lempira.

El informe fue redactado, luego que en abril del 2006, se integrara una comisión de 37 personas con representantes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos; de las comunidades y miembros de la Fundación Comunitaria Puca; el gobernador político del departamento de Lempira, César Pineda; un técnico de la Unidad Ejecutora de Proyectos de AFE-COHDEFOR; tres representantes de HONDUTEL; para investigar los pormenores  de la instalación de la antena de telefonía fija.

La investigación confirmó que la ubicación del proyecto está dentro del área protegida denominada Refugio de Vida Silvestre Montaña de Puca, específicamente dentro  de la zona núcleo, por lo que el CONADEH hizo un llamado a HONDUTEL para que remuevan, a la brevedad posible, el equipo instalado y que la antena repetidora sea ubicada fuera del lugar antes descrito.

La Comisión constató que para la construcción del proyecto se cortaron 298 árboles en un área de aproximadamente 2,400 m², lugar donde  se construyó el edificio y el área para los paneles solares. Las instalaciones construidas hasta la fecha constan de: un edificio en donde se encuentra el cuarto de las baterías; otro que es utilizado por los vigilantes como dormitorio y la instalación de los paneles solares. 

De acuerdo al informe, “el impacto directo más evidente es el corte de los 298 árboles, que afecta la fauna local por la alteración del equilibrio ecológico y los procesos biológicos como: las cadenas alimenticias de las especies, las rutas de movilización y los ciclos reproductivos de muchas especies silvestres de la zona”.

Según el CONADEH, aunque la cuantificación de los daños ecológicos y  en valores económicos es compleja, se puede deducir que si se toma en cuenta el valor comercial de la madera de las diferentes especies de árboles talados y se agrega el costo de recuperación del ecosistema y el impacto sobre la fauna local, se puede decir que las pérdidas son millonarias para el Estado hondureño.

La investigación también hace referencia a una serie de impactos indirectos  que afectan la gobernabilidad como el  irrespeto y claro abuso de autoridad de las autoridades de HONDUTEL al aprobar y realizar la construcción del proyecto, sin contar con los permisos ambientales establecidos en las diferentes leyes de la República.

A lo anterior se suma el supuesto abuso de autoridad  cometido por el ex alcalde de Gracias, Dennis Ramírez ya que arbitrariamente y sin consultar con el pleno de la corporación municipal y las comunidades afectadas, autorizó, el 6 de mayo del 2004, la construcción de una estación repetidora, por un tiempo mínimo de treinta años.

Como resultado de estas acciones, la población de la localidad ha perdido  credibilidad en las instituciones locales y nacionales involucradas en el  caso y  perciben un claro favoritismo hacia  un pequeño sector de la sociedad, en detrimento de la mayoría de la población que vive sumida en la pobreza.

Los niños de la montaña Puca, en el departamento de Lempira.

El representante de HONDUTEL que participó en esta comisión, reconoció que la administración anterior de dicha empresa no siguió los procedimientos ambientales requeridos para la construcción e instalación de la antena y sometió a consideración de la población que analizaran los recursos invertidos en el proyecto y los beneficios derivados de este, advirtiéndoles que la responsabilidad recaería en la población al tomar la decisión y no sobre quienes autorizaron el proyecto.

Mientras tanto, el actual alcalde de Gracias, Eliseo Villanueva, manifestó que el proyecto estaba fuera del marco de la ley, que no lo aprobaban porque afecta las fuentes de agua de la zona y consecuentemente a la población, razón por la cual demandaron la recuperación del área afectada.

Desde la autorización ilegal del proyecto en mayo del 2004, sectores de la localidad como la Fundación Comunitaria PUCA denunciaron la tala del bosque y la construcción del edificio para el control del equipo telefónico en la zona núcleo de montaña Puca. Producto de las gestiones realizadas hasta ahora, el 30 de marzo del 2006, la Fiscalía Especial del Medio Ambiente, ordenó detener los trabajos de instalación que realiza HONDUTEL.

Para mayor información sobre el Refugio de Vida Silvestre Montaña Puca, consulte a:
Suyapa Díaz, coordinadora Fundación Puca
Teléfono: 656-1493   Correo electrónico:
fund_puca@yahoo.com
Saul Alvarado, presidente Fundación Puca, teléfono 9903-4132
Arnaldo Gómez, técnico AFE-COHDEFOR, teléfono 656-1362
Gracias, Lempira

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