La mitad de anfibios hondureños se han extinguido


Por:  Ramón Wilberto Nuila Coto
Email:
ramonnuila@yahoo.es

* Honduras severamente afectado por la disminución  de anfibios.
* Cerca de la mitad de las especies están amenazadas, en peligro o posiblemente extintas
* La mitad de las especies endémicas se han extinguido o sus poblaciones se están reduciendo rápidamente.

Investigaciones realizadas por el Grupo  de Especialistas en Anfibios( GEA ) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza(UICN) recientemente finalizados, dan a conocer que en Honduras, la mitad de estas especies se han extinguido, mientras la otra mitad está en peligro de extinción, incluyendo aquellos anfibios endémicos, es decir únicos en su clase en La Tierra.

Los anfibios en Honduras

Los anfibios como esta Salamandra Lombriz, viven la mayor parte de su vida bajo la tierra, los troncos de árboles o la hojarasca (Fotografía: Franklin E. Castañeda USAID-MIRA).

El biólogo hondureño Franklin E. Castañeda, uno de los miembros del  GEA y Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Costa Rica quien  estudia los anfibios de Honduras desde 1998.,  explica que Honduras es un país severamente afectado por las disminuciones poblacionales de anfibios, cerca de la mitad de las especies están amenazadas, en peligro o posiblemente extintas y la mitad de las especies endémicas se han extinguido o sus poblaciones se están reduciendo rápidamente.

 La UICN ha declarado extintas dos ranas endémicas de Honduras: Craugastor milesi y C. chrysozetetes. De las 45 especies endémicas descritas en Honduras hasta el 2003, siete probablemente están extintas (Craugastor anciano, C. chrysozetetes, C. cruzi, C. emleni, C. milesi, C. omoaensis y C. stadelmani) y las poblaciones de por lo menos 16 están disminuyendo.

Según este investigador se observan casos como el de la salamandra endémica Bolitolglossa oresbia que se ha encontrado únicamente en su localidad tipo en la cima del Cerro El Zarciadero, Comayagua, donde habita en el último remanente de bosque nublado (< 1 ha) de la zona. Este lugar está rodeado de actividades de agricultura migratoria por lo que podría ser deforestada en poco tiempo.

Castañeda indica que al analizar el estado de conservación específicamente de los anfibios de los bosques nublados de Honduras se encontró que de las 20 especies de salamandras, las poblaciones de por lo menos cinco se están reduciendo; y de las 39 especies de anuros, ocho probablemente estén extintas y las poblaciones de otras 15 se están reduciendo. Al analizar el estado de conservación de las 85 especies de anfibios de los bosques de tierras bajas de Honduras, se encontró que las poblaciones de dos salamandras y 14 anuros han disminuido. Esta información revela que el 47% de los anfibios del bosque nublado de Honduras están extintos o disminuyendo, mientras que de las especies de tierras bajas un 19% están disminuyendo.

Esta “Rana de Lluvia” mide poco más de dos centímetros de largo, durante las noches de lluvia los machos suben a los arbustos a cantar para atraer a las hembras (Fotografía: Franklin E. Castañeda USAID-MIRA).

Como ya se ha se denunciado por otros investigadores, este biólogo señala que la destrucción del hábitat es la principal causa del precario estado actual de las poblaciones de anfibios en Honduras. El hábitat en las únicas localidades conocidas para las siguientes especies endémicas de Honduras ha sido severamente alterado por la deforestación: Bolitoglossa oresbia, Oedipina stuarti, Hyalinobatrachium crybetes, Craugastor coffeus, C. merendonensis, C. omoaensis y Leptodactylus silvanimbus. Los esfuerzos recientes por encontrar estos anfibios (excepto B. oresbia) han fracasado. Algunos no han sido reportados durante periodos prolongados de tiempo, como es el caso de Oedipina stuarti que fue colectada por ultima ves alrededor de 1899 en la Isla del Tigre en el Golfo de Fonseca.

Craugastor omoaensis fue colectada por última vez en 1974, al visitar la localidad tipo de esta especie en años recientes se encontró que la zona ha sido severamente deforestada y las quebradas se han secado.
Adicionalmente, la mayor parte de las localidades conocidas para las siguientes especies han sido severamente deforestadas: Bolitoglossa occidentalis, Oedipina taylori, Ollotis campbelli, Agalychnis moreletii, Triprion petasatus, Craugastor rhodopis y Gastrophryne elegans.

SITUACION MUNDIAL

La UICN , a través de sus diferentes investigaciones en todo el planeta, desde1989  dio por primera vez la voz de alarma sobre el inminente proceso de extinción de los anfibios a nivel mundial. La información histórica indica que la disminución de poblaciones de anfibios inició en 1970 en los Estados Unidos, Puerto Rico y Australia. Posteriormente se recibieron reportes de casos insólitos como el de Costa Rica donde el 40% de las especies de anfibios de una localidad desaparecieron a finales de los 1980s. Algunas disminuciones poblacionales repentinas ocurrieron de forma simultánea en Costa Rica, Ecuador y Venezuela. Ha estos reportes se sumaron muchos más durante los 1990s.

Sapo de pequeño tamaño recibe el nombre de “Sapito Ovejero” debido a que su fuerte canto asemeja mucho el balido de las ovejas. Se puede encontrar en estanques naturales y artificiales ( Fotografía: Franklin E. Castañeda).

Actualmente sabemos que de las 5,918 especies de anfibios conocidas a nivel mundial, el 32% (1896 especies) se consideran Vulnerables, en Peligro o En Peligro Critico. Los anfibios son el grupo de vertebrados con mayor nivel de amenaza, ya que a nivel mundial sólo el 12 y el 23% de las especies de aves y mamíferos respectivamente están amenazadas. Desde el año 1500 se han reportado extintas 34 especies de anfibios, 129 aves y 74 mamíferos. Sin embargo, nueve de los 34 casos de extinción en anfibios ocurrieron después de 1980, mientras que sólo cinco aves y ningún mamífero se reportan extintos durante los últimos 26 años.

La UICN ha listado 435 anfibios con poblaciones que están disminuyendo rápidamente y atribuye este fenómeno a tres causas principales: 1) sobre-explotación (50 especies); 2) destrucción del hábitat (183 especies) y 3) disminución enigmática (207 especies). Las especies afectadas por la disminución enigmática representan el mayor reto de conservación ya que no se conoce forma alguna para asegurar su sobrevivencia en el medio natural. Actualmente, la única opción para conservarlas es la reproducción en cautiverio, aunque muchos de estos anfibios son difíciles de mantener ex situ. A menos que este fenómeno sea descifrado y revertido rápidamente, se espera que cientos de especies de anfibios se extingan en las próximas décadas.

Se sabe que las disminuciones enigmáticas ocurren rápidamente y muy pocas han sido observadas, por lo general los investigadores regresan a una localidad sólo para encontrar que muchas especies de anfibios que eran comunes y abundantes han desaparecido. En el trópico la mayoría de las especies afectadas están asociadas a bosques de galería en las partes altas de las montañas. La disminución enigmática se refiere a aquellas poblaciones de anfibios que han desaparecido o se han reducido drásticamente aún cuando su hábitat sigue aparentemente inalterado. Por esta razón no se puede explicar plenamente su disminución, aunque el cambio climático, las enfermedades infecciosas (p.ej., chytridiomycosis), o un sinergismo entre ambas, se postulan como las causas más probables.

Las Cecilias están entre los anfibios más extraños y poco conocidos de Honduras. Estos parientes lejanos de las ranas y sapos no tienen patas, se alimentan de lombrices y viven la mayor parte de su vida enterrados (Fotografía: Nereyda Estrada, Universidad de Costa Rica)

La enfermedad conocida como chytridiomycosis, es causada por el hongo patógeno Batrachochytrium dendrobatidis y ha sido vinculada con disminuciones en las poblaciones de anfibios a nivel mundial.

En un segundo  reportaje sobre este mismo tema, que publicaremos un  próximo domingo, se presentara información específica de especies de anfibios del Parque Nacional Pico Bonito, P.N. Cusuco, Refugio de Vida Silvestre Texíiguat y el P.N. Sierra de Agalta. También se dará una serie de recomendaciones para tratar de frenar esta masiva pérdida de biodiversidad.

Recomendamos obtener más información sobre este tema, fotografías a color de las 124 especies de anfibios de Honduras, mapas de distribución, etc, en el reciente libro publicado por los biólogos James R. McCranie y Franklin E. Castañeda: “Los Anfibios de Honduras”, que puede adquirir en la librería Metro Media o contactando a los autores.

Para mayor información sobre este tema consulte a:
Biólogo Franklin E. Castañeda
Grupo de Especialista de Anfibios de UICN
Correo electrónico:
castanek@yahoo.com
Teléfono: 233-1337

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