Restos de Ballena y mastodonte, atracciones en Museo de la UNAH

* Miles de años de historia se recogen en un pequeño espacio

Osamenta de una ballena de nueve metros, cuyos restos fueron rescatados en 1945 en el Golfo de Fonseca.

TEGUCIGALPA.- La osamenta de una ballena de nueve metros, cuyos restos fueron rescatados en 1945 en el Golfo de Fonseca, donde encalló, y los restos de mastodonte, una especie de elefante hallada en Lempira en los años 70, son las grandes atracciones del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Cientos de años de historia, en unas 30 piezas, se refugian en el museo de Ciencias Biológicas (CB), recogidos desde cuando se fundó en 1971. Los restos de la ballena fueron trasladados al museo desde la sede principal del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) donde habían permanecido desde el hallazgo.

El esqueleto de la ballena gris, transportado de las playas del Pacífico, tenía unos 14 metros de longitud. Sin embargo, solamente se exhiben nueve metros. Se presume que el cetáceo pesaba unas 30 toneladas.

El  esqueleto de ese tamaño, es el único que se exhibe en un museo en todo América.  En la década de los 80”, los hondureños se alarmaron porque en la zona sur del país, muchos animales domésticos eran matados por un animal que luego les sacaba las entrañas.

EL MASTODONTE

Partes del mastodonte en exhibición.

La documentación del hallazgo del mastodonte se perdió pero está comprobado que los restos pertenecen a una de las dos especies de su género que existieron en Honduras, según el biólogo del Museo, César Rodríguez.

Hubo dos especies de animales primitivos (mega mamíferos), el mastodonte y el mamut, que era una especie más grande, con pelaje abundante, los colmillos en curva y dientes compactos con estructuras como una especie de pliegues.

Mientras que el mastodonte era una especie de elefante más pequeño, con menos pelo y los colmillos casi rectos, esas características los distinguían plenamente.

En el Museo solamente se exhiben doce piezas del mastodonte, una mandíbula inferior, los colmillos inferiores, cuatro muelas y la parte terminal de un colmillo superior. En Honduras es difícil tener acceso a una técnica que pueda servir para saber de cuantos años data el mastodonte.

“Calculando el tiempo que esos animales vivieron en Estados Unidos y en otras partes de América, estimamos que tienen entre de 8 a 50 mil años”, indicó el biólogo.

Se presume que la extinción de los animales prehistóricos se debió al cambio climático, diferentes enfermedades, falta de alimentos y la cacería humana.

Este es el pez raya, que mucha gente creyó era el “Chupacabras”. Aquí lo sostiene César Rodríguez.

El Museo presta servicios a estudiantes de todos los niveles y diferentes grupos sociales del país, cobrándoles precios simbólicos para poder cubrir algunas necesidades.

“EL CHUPACABRAS”

En el Museo se encuentra un pez raya procedente de las playas de Cedeño que en los años 80 causó gran alarma.

Los pobladores hallaban vacas, cerdos, caballos, gallinas y otros animales devorados y sin las entrañas. Pensaban que se trataba de un animal “sobrenatural”, llegando a bautizar al carnívoro como  “el Chupacabras”.  

Unos pescadores encontraron un animal en la playa, inmediatamente creyeron que habían encontrado al “Chupacabras”. 
En ese momento todo mundo pensaba que el “Chupacabras” había muerto, pero al poco tiempo se supo la verdad, el animal era un pez raya, que ahora se encuentra en el Museo.

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