Nace la Sociedad Hondureña de Ornitología

Humedales de la cuenca del Lago de Yojoa, una de las áreas de importancia para las aves en Honduras.

Humedales de la cuenca del Lago de Yojoa, una de las áreas de importancia para las aves en Honduras.

Por: Ramón Wilberto Nuila Coto, Msc.
Email:
ramonnuila@yahoo.es

El pasado 18 de julio, quedó oficialmente organizada la Sociedad Hondureña de Ornitología (SHO), con un evento realizado en el ambiente natural del hotel de montaña Los Pinos Lodge, en el Parque Nacional Cerro Azul Meámbar (PANACAM), región del Lago de Yojoa, donde además de elegirse a su primer consejo directivo nacional, se aprobaron los estatutos y los proyectos prioritarios en los que trabajará esta naciente institución.

IBAS Honduras

Durante este evento, se presentó el estudio “Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBAS en inglés) Sección de Honduras”, elaborado por los expertos David L. Anderson y Christian Devenish.

La guara roja, Ave Nacional de Honduras.

La guara roja, Ave Nacional de Honduras.

Según esta investigación especializada, Honduras tiene más de 70 áreas legalmente protegidas, otras 30 han sido propuestas y se encuentran en estudio. El Sistema Nacional de Áreas Protegidas incluye 17 parques nacionales, creados entre 1980 y 2007. El sistema abarca 19,000 km2, lo que representa más del 17% de la superficie del país. Estos parques también forman parte de la iniciativa de conservación internacional del Sistema de Arrecifes Mesoamericano. Otras categorías legalmente reconocidas de áreas protegidas son las reservas biológicas, los refugios de vida silvestre, las reservas forestales y los parques marinos.

La Reserva Biosfera Río Plátano, que cubre un área de 800,000 ha. de bosque húmedo primario de tierras bajas, sabanas de pino y lagunas costeras, con algunos bosques submontanos de pino en el sur. La reserva es también Patrimonio Cultural de la Humanidad debido a sus características biofísicas, culturales e históricas. Existen seis sitios Ramsar (barras de Cuero y Salado, Laguna de Bacalar, Parque Nacional Jeannette Kawas, Refugio de Vida Silvestre Punta Izopo, Sistema de Humedales de la Zona Sur de Honduras y Subcuenca del Lago de Yojoa), nominados entre 1993 y 2005 y con un área total de 223,320 ha.

Desde 1991 el Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de lo que ahora es el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF) ha sido responsable de las normas sobre recursos naturales y la administración de las áreas protegidas. La legislación interna relacionada con biodiversidad se ha centrado recientemente en el decreto gubernamental de 1990 que prohíbe la captura y venta de flora y fauna silvestre en Honduras. Sin embargo, esta norma ha sido criticada por estimular el comercio ilegal de flora y fauna silvestre a través de los países vecinos, especialmente en la región fronteriza con Nicaragua, escasamente poblada.

Los ecosistemas del Golfo de Fonseca son otras de las áreas de gran valor ornitológico.

Los ecosistemas del Golfo de Fonseca son otras de las áreas de gran valor ornitológico.

Actualmente una de las prioridades del Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre es actualizar el reglamento de vida silvestre. Esta entidad estatal, forma parte de una gran sección del Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal; entidad que la gobierna. Este conflicto de intereses (en el sentido que el aprovechamiento forestal es percibido como una actividad lucrativa, pero no así la conservación), así como una mayor atención a la rentabilidad de la madera, ha impulsado un movimiento de base hacia las ONG de conservación en el país. La administración de facto de las Áreas Protegidas está a cargo de ONG locales a todos los niveles, desde inventarios biológicos hasta la elaboración de planes de manejo y propuestas de nueva legislación a nivel nacional.

En el año 2000 se publicó una Estrategia Nacional de Biodiversidad coordinada por la Sección de Biodiversidad del Departamento de Recursos Naturales y Ambiente. La estrategia busca garantizar el cumplimiento de la Convención sobre Diversidad Biológica y estimular la participación de la sociedad civil en la conservación de los recursos naturales. Las actividades de conservación ex situ se han enfocado hacia los herbarios, zoológicos, jardines botánicos, programas de reproducción en cautiverio y bancos de semillas.

Con relación a los tratados internacionales, Honduras es parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica (ratificado en 1995), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, la Convención Ramsar sobre los Humedales, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (y el Protocolo de Kyoto), la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres y la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, entre otras.

Diversidad de aves en las Islas del Cisne en el Caribe hondureño.

Diversidad de aves en las Islas del Cisne en el Caribe hondureño.

El documento también indica que la Reserva de la Biosfera de Río Plátano es una de las reservas biológicas más importantes de Centroamérica con 800,000 ha. Dentro de esta área se encuentran principalmente bosques húmedos de tierras bajas, sabanas de pino y lagunas costeras. Esta inmensa zona es el último refugio para muchas aves amenazadas como la guara verde (Ara ambiguus) y el águila harpía (Harpia harpyja), al igual que para varias especies de mamíferos como el jaguar (Panthera onca), el manatí (Trichechus manatus) y el oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla). Es también el hogar de tres grupos indígenas: los garífunas de origen afrocaribeño y los indios miskitos y pech.

La tala ilegal, la caza furtiva, la inmigración y los intentos de convertir el norte de la reserva en plantaciones de palma de aceite amenazan su integridad y continuidad.  Honduras ocupa una importante posición biogeográfica en América Central, donde se sobreponen componentes de Norte, Sur y Centro América (Monroe 1968), un hecho que se refleja fuertemente en la avifauna del país, con unas 720 especies. Aproximadamente 50 especies de aves cuyo origen y centros de distribución están en Suramérica alcanzan el límite septentrional de su distribución en las selvas húmedas de tierras bajas de La Mosquitia hondureña (Howell & Webb 1995, Bonta & Anderson 2002, Anderson et ál. 2004). Esta lista incluye muchas especies representativas de bosques húmedos como la monjita (Monasa morphoeus), el gallito montés guamilero (Hylopezus dives), la cotinga nevada (Carpodectes nitidus) y el hormiguerito lomo castaño (Myrmeciza exsul).

Es también aquí donde bandadas de seguidoras de hormigas, y grandes bandadas de dosel y sotobosque, tan típicas en Suramérica pero que disminuyen en incidencia y diversidad hacia el norte, siguen siendo comunes. También es en La Mosquitia del este de Honduras y su vecina Nicaragua donde los pinos alcanzan su punto de extensión natural más meridional; por ejemplo, al menos 13 especies reproductoras en estos bosques son más características de los bosques de coníferas y espacios abiertos de Norteamérica como el pájaro azul (Sialia sialis), el arrocero de ocotal (Spizella passerina), y el piquituerto rojo (Loxia curvirostra), entre otros.

Parte de los asistentes al evento de fundación de la Sociedad Hondureña de Ornitología ( SHO).

Parte de los asistentes al evento de fundación de la Sociedad Hondureña de Ornitología ( SHO).

Otro grupo característico de Norteamérica con una fuerte presencia en Honduras son las migratorias neárticas-neotropicales. Alrededor de 200 especies migratorias, cerca del 25% de la avifauna de Honduras, invernan o atraviesan el país todos los años. Muchas de ellas están declinando, como la reinita azul y blanca (Dendroica cerulea) o están amenazadas, como la reinita cachete dorado (Dendroica chrysoparia). De hecho, Honduras parece estar en el centro de la distribución invernal para esta última especie (Rappole et ál. 1999). Estas migratorias del norte forman parte de otro grupo adicionalmente al grupo de especies neárticas mencionadas anteriormente cuyo límite de distribución reproducción más meridional llega a Honduras.

El país alberga especies cuyo origen y mayor diversidad yace en Mesoamérica; y aquí destacan los taragones (Momotidae), quizás el grupo más emblemático del bosque húmedo de Mesoamérica. En Honduras se encuentran siete especies que representan la totalidad de los seis géneros de la familia, más especies que ningún otro país. Otro grupo con varias especies de origen mesoamericano son los colibríes “joyas de monte” (Lampornis spp.), que se encuentran en los bosques nublados en la región y están particularmente bien representados en Honduras (McGuire et ál. 2007).

Honduras es también importante ornitológicamente porque mantiene una gran cobertura de bosque primario. El Parque Nacional Pico Bonito, con 107,090 ha., cuenta con bosque primario desde casi el nivel del mar hasta los 2,840 m de altitud. Esto brinda un importante corredor de bosque entre las tierras bajas y altas, algo cada vez más escaso en Centroamérica. Los bosques de hoja ancha de tierras bajas de La Mosquitia hondureña y nicaragüense cubren en conjunto 33,900 km2 (Anderson et ál. 2004).

Punta Sal, en el Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas, es otra área protegida de mucha importancia para las aves.

Punta Sal, en el Parque Nacional Blanca Jeannette Kawas, es otra área protegida de mucha importancia para las aves.

Los bosques con extensiones de esta magnitud tienen una importancia incalculable para muchas de las especies más amenazadas de Centroamérica; estos bosques constituyen uno de los últimos refugios para poblaciones significativas de las águilas harpía y crestada (Harpia harpyja y Morphnus guianensis), guaras verde y roja (Ara ambiguus y A. macao), sin olvidar a otras especies como el jaguar (Panthera onca), el oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla) y el tapir centroamericano (Tapirus bairdii). Los grandes crácidos, drásticamente reducidos debido a la caza en la mayor parte de Centroamérica, aún son abundantes en estos bosques de tierras.

La heterogeneidad del hábitat es otro factor importante que influye en la gran diversidad de aves de Honduras. Este es un país montañoso cubierto en gran medida por bosques de coníferas pero tiene una planicie húmeda costera a lo largo del Caribe, otra planicie más árida a lo largo de la costa del Pacífico, los valles del interior son muy áridos y muchos de ellos están cubiertos por bosques espinosos bajos y existen grandes lagunas costeras a lo largo de la costa del Caribe e islas bajas en ambas costas. Cada una de estas regiones ecológicas posee una avifauna distintiva, lo que aumenta la complejidad general de la avifauna del país.

Honduras tiene siete especies amenazadas de aves: la esmeralda hondureña (Amazilia luciae), en peligro crítico; dos especies en peligro, la guara verde (Ara ambiguus) y la reinita cachete dorado (Dendroica chrysoparia) y cuatro vulnerables; otras 15 especies están clasificadas como casi amenazadas (BirdLife International 2007). Además, Honduras cuenta con 23 especies con áreas de distribución restringida en tres Áreas de Endemismo para Aves; la Vertiente del Pacífico del Norte de Centroamérica (EBA 017), las Tierras Altas del Norte de Centroamérica (EBA 018) y la Vertiente Caribeña de Centroamérica (EBA 019) y tres Áreas Secundarias. Adicionalmente, el pájaro campana (Procnias tricarunculatus) tiene un área de reproducción limitada en Honduras que incluye el Parque Nacional Sierra de Agalta, aunque su rango de distribución global es mucho mayor.

El colibrí esmeralda hondureña (Amazilia luciae) es la única especie de ave endémica de Honduras y una de las aves más amenazadas de la América, con una población reproductora estimada entre 500 y 2,000 parejas en la actualidad. La deforestación del bosque seco tropical ha reducido su área de distribución a dos valles áridos del interior en los departamentos de Olancho y Yoro, donde sólo quedan parches de bosque de 5-250 hectáreas, el 99% de los cuales están en tierras privadas. Sin embargo, una reciente expedición encontró seis nuevas localidades en Santa Bárbara en el occidente de Honduras, las cuales podrían aplicar como IBAs. A pesar de todos los esfuerzos previos, la especie no había sido reportada en esta área desde 1935.

El avistamiento de aves en áreas protegidas cada día tiene mayor demanda, como parte del ecoturismo en Honduras.

El avistamiento de aves en áreas protegidas cada día tiene mayor demanda, como parte del ecoturismo en Honduras.

El proceso de identificación de IBAs en Honduras se encuentra aún en una fase temprana, apenas se ha terminado la identificación inicial de una propuesta de sitios; en fases posteriores se validarán estos sitios con la participación del conjunto de la comunidad ornitológica. En total, se han propuesto 23 sitios como IBAs para 13 departamentos del país, sumando una superficie total de 2,160,233 ha., aproximadamente el 18% de la superficie del país , el rango de superficie de las IBAs varía de 800 a casi 800,000 ha. Todas excepto una de las 23 IBAs fueron propuestas bajo el criterio A1 e incluyen a las siete especies de aves amenazadas presentes en el país. Al incluir las especies casi amenazadas en el análisis sólo 18 de 22 especies, el 82%, están representadas en la red de sitios. Las cuatro especies casi amenazadas que no se han confirmado para ninguna IBA son el águila solitaria (Harpyhaliaetussolitarius), el sinsonte negro (Melanoptila glabrirostris), el zarapito picudo (Numenius americanus) y el playero ojón (Tryngites subrufi collis).

La reinita ala dorada (Vermivora chrysoptera) es la especie confirmada en más IBAs (14), mientras que paloma corona blanca (Patagioenas leucocephala) y reinita de las Islas del Cisne (Dendroica vitellina) se han confirmado únicamente para una IBA cada una. Veinte IBAs se propusieron bajo el criterio A2, incluyendo a las 23 especies de área de distribución restringida presentes en Honduras, las cuales se encuentran representadas en una o más IBAs. El chorcha ala de rayas (Icterus maculialatus) podría encontrarse en el oeste del país, en lo que sería el extremo sur de su distribución al oeste del país, pero su estatus no ha sido confirmado aún para las Tierras Altas del Norte de Centroamérica (EBA 018) en Honduras. Lo mismo se aplica para el bioma de las Tierras Altas de Sierra Madre; veinte IBAs fueron propuestas bajo el criterio A3; y cinco para criterio A4, todas bajo A4i. En la IBA Río Plátano se han reportado alrededor de 8,000 bujajas (Cochlearius cochlearius).

En Honduras el 74% de las IBAs están totalmente protegidas, incluyendo 11 de los 17 parques nacionales y la Reserva de la Biosfera de Río Plátano. (Solo una IBA carece de un estatus de protección en su totalidad). Cuatro IBAs son también sitios Ramsar, dos en la costa del Caribe (Cuero y Salado y el Parque Nacional Jeannette Kawas) y otras dos (El Jicarito y Chismuyo/Coyolito) están incluidas en el sitio Ramsar “Sistema de Humedales de la Zona Sur de Honduras” en el Golfo de Fonseca, en la costa Pacífica.

Directivos y proyectos

En primer consejo directivo de SHO está integrado por presidente: Daniel Germer; vicepresidente: Robert Gallardo; secretario: Sonia Navarro; tesorero: Ingrid Zepeda; fiscal: Hipólito Pavón; vocal 1: Kelvin Bodden; vocal 2: Jarek López; vocal 3: Osvaldo Munguía; vocal 4: Teodoro Argueta; y, vocal 5: Cándido Melgar.

Reserva de Biosfera Río Plátano, es uno de los últimos refugios para diversidad de aves en peligro de extinción, amenazadas o todavía sin ser investigadas por la ciencia.

Reserva de Biosfera Río Plátano, es uno de los últimos refugios para diversidad de aves en peligro de extinción, amenazadas o todavía sin ser investigadas por la ciencia.

Los principales fines de esta sociedad son: a) Contribuir al estudio y conservación de las aves silvestres a través de medios propios y/o con la cooperación de autoridades, de sociedades y terceros, y por cualquier medio permitido por las leyes; b) Colaborar en el cumplimiento de las leyes, decretos u ordenanzas en favor de las aves silvestres, prestando el asesoramiento que fuere menester, junto a otras asociaciones y entes estatales conservacionistas en favor de la preservación de los recursos naturales en cuanto a aves; c) Oponerse a todo lo que implique agresión al medio en nuestra área específica, luchando contra la destrucción irracional de ambientes naturales y contra toda otra acción que implique desprecio hacia la vida o la libertad de las aves silvestres; d) Mantener relaciones científicas y culturales con asociaciones similares en todo el mundo;  f) Desarrollar la observación de aves para cultivar el interés al nivel nacional e internacional. g) Garantizar un ámbito participativo para fomentar la preocupación por las aves silvestres y sus ambientes naturales, mediante el dictado de cursos especiales al igual que charlas, conferencias, talleres de planes educativos y conservacionistas, integración de grupos de trabajo y cuanto otro medio o recurso se considere adecuado para el buen fin de este propósito. h) Colaborar en general con otros ONG`s para la conservación del medio ambiente. i) Servir como fuente de profesionales para consultarías; y , j) Trabajar en la protección en general de la flora y fauna. 

Los socios fundadores asistentes a este evento constitutivo, aprobaron impulsar los siguientes proyectos, como parte de las acciones de la Sociedad Hondureña de Ornitología: sitio web de la SHO; base de datos histórica y actual de las aves en Honduras y recopilar los estudios ornitológicos y literatura gris realizados en el país; establecimiento de las IBA’S (áreas de importancia para las aves) en Honduras; gestionar la redacción de la guía de campo para las aves de Honduras así como cartillas de bolsillo para observación de aves por región geográfica; aumentar el turismo de observación de aves a través de tours de observación de aves para miembros de la sociedad y público en general; entrenamiento en observación de aves para guías bilingües, introducción a la observación de aves a aficionados así como un plan de educación ambiental con énfasis en las aves para todos los niveles; campaña publicitarias de concienciación para la conservación de áreas del SINAPH y demás áreas naturales del país; asesorar a las Fuerzas Armadas en materia ambiental para mejorar la protección de los recursos naturales; asesorar al gobierno central en materia de conservación de aves y restructuración del SINAPH para el establecimiento de corredores más eficientes; gestionar fondos para proyectos de investigación y monitoreo en avifauna; redacción de la revista online de la SHO (esmeralda), newsletter y otros medios de comunicación (trifolios); desarrollar un documental sobre Honduras y sus aves; creación de clubes locales de observación de aves; investigar y recopilar el folclor ornitológico en Honduras; trabajar con Ong´s para hacer más amistosa a las aves sus áreas protegidas (especies clave/símbolo para las áreas del SINAPH; senderos exclusivos birding; infraestructura de áreas y reducir presión de turismo en masa en áreas clave para birding, creación eco lodges y eco albergues); aumentar la cantidad de conteos navideños y otras actividades de observación de aves como ser migración de aves rapaces y grandes conteos; monitoreo de las áreas naturales por personal de la SHO para establecer necesidades de protección de éstas; entrenamiento de guarda recursos locales; compra de terreno para hábitat de especies de aves amenazadas; estandarizas los protocolos para capacitación en birding según nivel educativo; creación de reservas privadas para el manejo especies de interés especial (Ocellated Quail, Honduran Emerald, Slender Sheartail etc.); desarrollo de un festival anual de observación de aves; campaña para no comprar pericos, loros, búhos, tucanes y demás aves  silvestres; creación de una escuela de naturalistas bilingües; y, establecimiento del Día Nacional de las Aves.

Para mayor información sobre este tema, consulte a:
Daniel Germer, Sociedad Hondureña de Ornitología (SHO)
Teléfonos:  9713-0352   Correo electrónico:
hondubirding@gmail.com
http://hondubirding.wordpress.com

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