Las encíclicas sociales de los últimos Papas

Por Antonio Martín

Una encíclica es un documento solemne –dentro de la vida de la Iglesia Católica– firmada por el Papa, dirigida a toda la estructura eclesial y todos los fieles del mundo. Habitualmente estas cartas abordan algún aspecto de la doctrina católica y tienen su origen en las epístolas del Nuevo Testamento, constituyendo en la práctica uno de los documentos más importantes en que el Papa esgrime su posición y establece directrices al conjunto de la catolicidad.

La encíclica “Cáritas in veritate” –Caridad en la verdad– es la tercera del papa Benedicto XVI, después de “Deus cáritas est”, de 2006, y “Spe salvi”, de 2007. Cáritas in veritate se inscribe en la tradición de las encíclicas sociales que datan desde el siglo XVII y responden a momentos históricos muy precisos en que la Iglesia –a través del Pontífice– fija una posición y puede llegar a establecer líneas de acción.

Así tenemos la emblemática encíclica “Rerum novarum” (1891) firmada por el papa León XIII (1878-1903), que aborda la cuestión obrera en plena revolución industrial, desde la perspectiva católica. Cuarenta años después, Pío XI (1922-1939), redacta la encíclica “Quadragesimo annus” (1931), que cuestiona la expansión internacional del capital financiero y advierte riesgos de conflagración entre las naciones europeas, así como llama a fortalecer un dispositivo social cristiano –la llamada Acción Católica– estrategia que perseguía alcanzar vía la acción de los laicos organizados una mayor incidencia cultural, política y gremial.

En los años 60, Juan XXIII (1958-1963), redacta su encíclica “Mater et magistra” (1961), registrando “nuevos aspectos de cuestión social” de una realidad internacional cada vez más interdependiente. Advierte la creciente brecha entre los países pobres y ricos, el rezago alarmante de las sociedades y regiones agrarias. Juan XXIII hace un llamado a las naciones ricas a cooperar con las pobres, invita a los cristianos a comprometerse temporalmente en nuevos campos, particularmente en actividades de desarrollo económico. De hecho, esta es la primera encíclica de alcance mundial, abandona parcialmente la eurocentralidad de los discursos pontificios y se empieza a abordar cierta problemática de los países del sur.

En la encíclica “Pacem in Terris” (1963), Juan XXIII hace un llamado a la paz, condenando la carrera armamentista del mundo bipolar de la posguerra y advierte de la amenaza apocalíptica de la guerra nuclear. En esta tradición –con una mayor vocación internacional– situamos las aportaciones de Paulo VI (1963-1978), quien abordó por primera vez en la historia moderna del pontificado el problema del desarrollo y del atraso en el tercer mundo con su encíclica “Populorum progressio” (1967), en la que cuestiona la injusta distribución de la riqueza, la explotación, la violación de los derechos humanos y el racismo, haciendo célebre el eslogan: “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”.

Cada encíclica social es hija del momento histórico y de la manera en que la Iglesia encara esa realidad. Está aún pendiente una evaluación a fondo de las referencias sociales de Juan Pablo II (1978-2005), porque no sólo se cuentan diversas cartas encíclicas sino los numerosos mensajes, homilías y discursos sociales de uno de los Pontífices más activos. Sólo retomamos una, la encíclica ”Centesimus annus” que conmemora los 100 años de la Rerum novarum; es una reflexión desde la antropología católica de las implicaciones mundiales de la caída del Muro de Berlín en 1989 y la crisis del marxismo, demostrando el “compromiso imposible entre marxismo y cristianismo”, pero también toma distancia del capitalismo salvaje.

La “Cáritas in veritate” de Benedicto XVI se inscribe mucho más en continuidad con este texto de Karol Wojtyla. Su principal interlocutor es la globalización; realiza un severo diagnóstico antropológico de las consecuencias de la actual crisis internacional así como de las secuelas negativas en la civilización actual. Sin embargo, las lecturas en el laberinto católico suelen ser tan disímiles que parece se leen textos diferentes. “Al leer el texto acabamos pensando: ¡qué bien le vendría al Papa actual un poco de marxismo!

“Parece que estamos escuchando en Benedicto XVI –dijo el diario mexicano Excélsior el 11.06.09– a un hombre de izquierda que critica duramente las prácticas del capitalismo salvaje, pero no es así. El Papa va más allá porque exige justicia, respeto a la dignidad de la persona humana y sus derechos, respetando la vida en todas sus etapas y formas. Este documento es revolucionario y es una abierta crítica a un sistema económico carente de valores”.

Me decía un lector mío protestante: “¿Por qué usted habla sólo de la doctrina  social de la Iglesia Católica? Y yo le contesté sonriente: “Mándame documentos de tu magisterio protestante y lo sacaré gustoso?”

(amartin55@hotmail.com).

Comentarios

Un Comentario de “Las encíclicas sociales de los últimos Papas”
  1. Carlos Rangel dice:

    Gracias por esta informacion valiosa, de la participacion Pro activa de la iglesia, en todos los campos del saber, incluyendo el politico; espetando y respetando siempre el valor moral DE LA JUSTICIA.
    .

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